martes, 8 de noviembre de 2011

¿Qué les pareció el cara a cara entre Rubalcaba y Rajoy? Abrimos un espacio para la opinión y la participación.

Como este blog no es ajeno a los problemas y las inquietudes de los ciudadanos y ciudadanas de Isla Mayor, y como en las eleecciones generales del 20-N también van a hablar los votantes isleños e isleñas, y nuestro futuro va a depender en buena parte de lo que todos los españoles decidamos ese día, he creido oportuno ofrecerles un espacio para que puedan participar con sus aportaciones, sus reflexiones, o sus comentarios.
Ayer se producía quizás el momento más importante e interesante de la campaña, el cara a cara Rubalcaba-Rajoy, que casi con toda seguridad siguieron masivamente todos ustedes.

Les dejo a continuación un analisis de los sucedido publicado en el diario El Pais, que desde mi punto de vita, refleja perfectamente lo que sucedió. Espero vuestra participación.

Un interminable juego del gato y el ratón

Rajoy, rocoso, echa balones fuera cuando Rubalcaba le pregunta por sus planes

El candidato del PSOE, a la ofensiva, llega a hablar de lo que “va a hacer” su rival

Es difícil pensar que un candidato con todo cuesta arriba, como Alfredo Pérez Rubalcaba, crea que puede ganar las elecciones. Es mucho más razonable imaginar que realmente está jugando a intentar evitar una mayoría absoluta del PP y una derrota aplastante del PSOE que le condenaría a una durísima travesía del desierto. Solo visto desde esa perspectiva se puede entender una estrategia arriesgadísima que Rubalcaba puso en marcha ayer: habló de su rival como si diera por hecho que va a ganar —“le voy a decir lo que va a hacer usted, usted va a rebajar el seguro del desempleo”—.

El objetivo era evidente desde el primer momento: romper la estrategia fundamental de Rajoy en estos últimos años, que consiste en no aclarar sus planes más duros, evitar dar miedo.

Rubalcaba trató, una y otra vez, de dibujar a Rajoy como un representante de los empresarios, aliado con la CEOE, que va a quitar derechos a los trabajadores, que va a reducir el seguro de desempleo, y va a dejar sin convenio y al albur de la voluntad de los empresarios a los españoles que trabajan para pymes, lo que forzará bajadas de sueldos.

Una y otra vez, con todo tipo de técnicas, con el propio programa del PP, y en ocasiones casi como si fuera un entrevistador al que Rajoy no contestaba, Rubalcaba trató de demostrar a los televidentes que el líder del PP tiene un programa oculto. Pero enfrente se encontró un hombre, como Rajoy, muy rocoso, que evitaba una y otra vez las preguntas. Y que se molestó con algunas de ellas. “Eso es mentira”, llegó a decir en algún momento. Rajoy no quiso entrar a nada. Jugaba al empate, a ganar sin entrar al campo, como a él le gusta. Tampoco quiso debatir sobre impuestos, cuando Rubalcaba le planteó su idea de gravar a las grandes fortunas, como en Francia, o a los bancos, como en Inglaterra.

Rubalcaba quiso mostrar que Rajoy aplicará recetas de los empresarios

El líder del PP ni siquiera se molestó en sacar sus propuestas. El candidato del PSOE sí arriesgó con las suyas. Habló de replantear las inversiones en Defensa, pero sobre todo de pedir a la UE un retraso de dos años en los objetivos de déficit, porque los recortes están ahogando a las economías europeas. Rajoy tenía todo preparado, y para no salirse del guion leyó constantemente sus papeles, mientras Rubalcaba no lo hacía. El líder del PP miró sus notas 12 veces más que su rival (585 veces frente a 48). Incluso en su alocución final, que en teoría llevaba tres días preparando, leyó casi todo el tiempo.

En realidad, el formato del debate, con largos monólogos —aunque hubo algunos cruces rápidos, los momentos más vivos e interesantes— era perfecto para Rajoy, que así evitaba contestar a las preguntas de su oponente. Además, tenía un comodín cada vez que algo se complicaba mínimamente: los cinco millones de parados. Unos segundos tardó en sacarlos en su primer discurso, y cada vez que Rubalcaba le apretaba con algún asunto, sobre todo con las políticas sociales, él le recordaba que con el PSOE se destruyeron tres millones de empleos.

Rajoy tenía una enorme ventaja: podía acudir a los desastrosos datos de la economía. Y lo hizo en todo momento, lanzándose contra el Gobierno. Tanto que Rubalcaba le espetó: “Creo que los parados esperan de nosotros algo más y no solo que les digamos que están parados, esperan soluciones”.

Apenas hubo sorpresas. Aunque Rajoy, que se había preparado muchos datos, parecía no conocer bien su propio programa, mientras Rubalcaba, que fue creciendo a lo largo del debate, lo tenía claramente muy estudiado.

El líder del PP, que leyó mucho, dice que no congelará las pensiones

Rajoy sabía que Rubalcaba intentaría movilizar a sus abstencionistas dibujando un PP muy duro. Esquivó los golpes, dejó pasar el tiempo, y en asuntos sensibles, como las pensiones, se curó en salud antes de asegurar: “Yo no voy a congelar las pensiones”, prometió. Pero hablaba de 2013. Aún no está claro qué hará con el Presupuesto de 2012, ya que si lo prorroga, mantendría la congelación que hizo el PSOE.

Rubalcaba no se rindió en ningún momento en su intento de lograr que Rajoy aclarara algunos puntos de su programa. Sobre todo después del primer bloque, centrado en el paro y mucho más complicado para él.

El momento de mayor tensión se produjo, como estaba previsto, cuando Rubalcaba trató de lanzar contra Rajoy el modelo de Madrid, especialmente en educación y en sanidad. “Con ustedes la sanidad y la educación pública no están garantizadas”, le llegó a decir después de ofrecer datos sobre los porcentajes de niños inmigrantes (el 80%) que van a colegios públicos o las ayudas a la educación de élite. Rajoy contestaba a todo interrumpiendo a Rubalcaba: “Eso es una insidia”, “eso no es verdad”, “eso tendrá usted que probarlo”. El socialista le invitaba constantemente a leer la prensa para informarse.

En algún momento, hubo incluso gestos de desprecio. Rajoy, poco acostumbrado a las preguntas y repreguntas, hizo enormes esfuerzos para mantener el tono calmado que tenía preparado. “¡Déjeme hablar! No le va tan mal el debate, no se ponga nervioso”, le llegó a espetar.

A Rubalcaba se le acababa el debate —solo hay uno— y Rajoy seguía despejando todos los balones. Y así, en el último bloque, el que más temían los populares porque ahí se podía hablar de aborto y matrimonio homosexual, se lanzó al cuello de su rival: “Me extraña que personas tan liberales en economía se opongan incluso a la píldora poscoital. Han hecho ustedes un recurso contra el matrimonio homosexual. Dígale a los que ya se han casado que no teman, que no van a cambiar, que van a poder seguir casados. ¡Dígaselo!”. Rajoy, de nuevo, esquivó el tiro. Rubalcaba insistió. Y Rajoy volvió a esquivarlo. Y así, en un constante juego del gato y el ratón, se fue el debate. Y no habrá más.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Si Rubalcaba tiene la solución para salir de la crisis y no la ha aplicado siendo Vicepresidente, es un CÏNICO, y si no la tiene es un MENTIROSO.

Anónimo dijo...

Creo que en el debate deberían de haber participado el resto de grupos políticos. En mi opinión, aunque estos dos partidos representan a la mayoría de los españoles, eché de menos lo que tienen que aportar el resto de candidatos y hacer constancia de que no todos votamos a PP y PSOE.

Anónimo dijo...

Lo vi. Sin mucha, por no decir ninguna, esperanza. Sabía lo que iba a ver/oir.

Me sorprendió la postura del Psoe, creo que Rubalcaba y sus asesores se equivocaron al escoger la postura de "victimas" ya que por momentos parecía más una sesión de control al gobierno de Alfredo a Mariano.

Rajoy sabe, porque lo sabe, que en caso de explicar su programa ni muchos populares lo votarian. No dejó nada claro si iba a bajar las pensiones o no, si iba a bajar el desempleo o no, o si iba a privatizar la educación o no, igual que sanidad. Se ve ganador y fue con la lección muy bien aprendida, ganador sin hacer nada.

Eché de menos alguna mención a la inmigración (que sigue en niveles de otros años) y al 15 M (parece que da miedo).

Odio que desde la tele (la caja tonta, la manipuladora) nos quieran salpicar con su bipartidismo, dando de lado a IU y UPyD y desprestigiando las propuestas de estos partidos y como no a sus votantes.

Así que nada, más mierda de la misma, Rubalcaba tiene un problema donde dudo mucho que tenga la solución porque si no, no me explico que no la hubieran aplicado ya.

Rajoy se va a encontrar un gobierno reventado, y lo va a reventar más aun aplicando medida que nos van a joder a los mileuristas, a los currelas, el tio ni se sabía lo que ponía en su programa.

Salud a todos.

Adri Madroñal.

rebelate dijo...

De verdad lo de Rajoy fue un debate pero en las cortes, lo que decia era lo mal que lo ha echo Zapatero pero de su programa ni defenderlo sabe, por no saber no sabe ni donde esta Constantina, en los carnavales de Cai lo espero-espero que no gane con mayoria absoluta. Rebelate

R. maldonado dijo...

A modo de pequeñas frases os voy a ofrecer mi análisis particular:

-El cara a cara no cumplió, desde el punto de vista del contenido, con las expectativas que había generado. Desde el punto de vista de las formas (con ello me refiero a la puesta en escena), los datos de audiencia, las cifras de periodistas acreditados, SÍ.

-Realmente no hubo debate, fue un gran espectáculo mediático en el que todo estuvo muy encorsetado, y todo fue muy previsible.

-Rajoy no se salio ni un sólo renglón del guión, tan sólo con el supuesto lapsus en el que confunde a Rubalcaba con Zapatero. Estrategia o error? Tengo mis dudas pero creo que fue intentcionado. Asociar a Rubalcaba con Zapatero al inicio del debate le venía como anillo al dedo.

-Los asesores de comunicación del PSOE erraron en la ESTRATEGIA, NO SE PUEDE IR A UN DEBATE con la etiqueta de PERDEDOR EN LA FRENTE, y otorgando de antemano sr. Rajoy el papel de presidente.

-Rubalcaba empleo un ESTILO DE COMUNICACIÓN NATURAL , muy bueno desde mi punto de vista, no leyó fue más directo y conciso que Rajoy, y gran parte de su discurso se basó en intentar que su rival contase lo que él quería que contase. Pero no lo consiguió, y mira que lo intentó en reiteradas ocasiones(el entrevistado no respondió a las preguntas del entevistador, su guión no se lo permitía)
Rajoy no QUISO DECIR o mejor dicho CLARIFICAR, a todas, todas, lo que piensa hacer, puesto que si lo hace antes de las elecciones corre el peligro de movilizar al electorado de izquierdas (los descontentos, los defraudados, los indecisos) los que el 20-N piensan castigar seriamente al PSOSE para poner al PP en el gobierno.

- Rubalcaba demenuzó algunos puntos del programa electoral de los populares, al que calificó ambigüuo, y de ser poco transparente, y le pidió que explicase a los ciudadanos QUÉ PIENSAN HACER, CUÁLES SON SUS PROPUESTAS, SUS RECETAS. Si van a bajar las prestaciones por desempleo, si van a mantener las pensiones, si van a seguir apostándo por la sanidad y la eduación pública....

-Rajoy leyó y leyó, no dijo cual va a ser su varita mágica para acabar con el desempleo, y cuáles van a ser las medidas que va a tomar para reactivar la economía. Hizo pocas propuestas y mucha crítica, las mismas que hemos escuhado durante los últimos años, recalcando contínuamente lo mal que ha gestionado la crisis el PSOE y sacando a la palestra una y otra vez las consabidas cifras del paro.

-En definitiva un DEBATE que aclaró muy poco a los votantes, en el que Rubalcaba YA ve a Rajoy de presidente, y éste último espera impasible y sin PROPUESTAS para abrir las puertas de la Moncloa. Las llaves se la otorgarán los desconentos del PSOE.

Anónimo dijo...

y molero y martinez que dicen de sus superiores, q callaitos stan. donde estan sus propuestas

INDIGNADO DE SALON dijo...

El que crea que vamos a salir de la crisis sin hacer sacrificios, sin tocarnos la cartera, está apañado.
Ni Rubalcaba, ni Rajoy van a decir abiertamente lo que van a hacer, sencillamente porque la situación actual es imprevisible y lo que digas hoy, mañana se vuelve en tu contra.
Lo que sí sabemos es lo que ha hecho el PSOE en los últimos ocho años y dónde estamos. Aceptando que la crisis está globalizada, en España doblamos el nº de parados con respecto a la Unión Europea.

Saludos,